“Imaginemos”
- Rodrigo Oyarzun G
- 5 jul 2018
- 3 Min. de lectura
Heme aquí otra vez, frente a mi ventana, transportando la mente hacia lugares diferentes,enfocando la atención en aquello que mis ojos no ven, pero que mi intuición percibe como destellos de algo que en algún punto del universo, del espacio o del tiempo, se mueve y surge comouna nueva versión de lo que es. La pretensión de todo esto, no es otra que plasmar en papel, textos de prosa, narrativa entretenida o protestas desenfadas, una versión diferente; ejercicio apasionado de vocación,cuyos anhelos son exponer a carne viva la imaginación, con el fin de volar a mundos imperceptibles…realidades coloridas si comparas con el gris formateado de esto que llamamos vida. Como toda intención engendrada por el pensamiento…acá la verdad está ausente, ya que somos conscientes que tal acción, semejante intención, se haya restringida por la percepción de esa totalidad que las religiones llaman dios, acá le diremos vida con el fin de mover y remecer aquel concepto cristalizado, el cual es un verbo… porque está vivo, y cambia en relación al observador, a la posición de la conciencia relativa en el espacio infinito que ocupa la parte del creador, cuando se encarna como ser humano: eternidad jugando en la mortalidad, expresando acercamientos de la realidad final… mas nunca la verdad. Cuando se entiende entonces que en la dualidad solo existen puntos de vistas, versiones diferentes, variadas posiciones, cambiantes expresiones de esa totalidad de la cual nuestra raza solo aprecia el decimal de la muestra integral, comenzamos a escuchar y apreciar la opinión de cada miembro de esta gran familia que se mueve como individuos en la humanidad…y así las verdades absolutas se acaban, los irreconciliables ahora conviven entre sí, como complementos de algo mayor, las guerras se olvidan, y la hermandad surge como un acercamiento más fiel de eso que los grandes maestros vociferaron antes de ser tergiversados. Por eso es urgente incentivar la imaginación, con ella viajaremos a otros mundos, donde la razón vendida como verdad, se desarma ante alternativas que trascienden al decimal que nuestra especie es capaz de apreciar con los sentidos; imagen, energía encapsulada en la densidad de materia, el intelecto y el pensamiento encadenado con la ilusión del tiempo, los cuales se desarman con el cuestionamiento que nace al aceptar que todo esto es algo incierto. No hay verdad…hasta lo dicho por los grandes reformadores, iniciados, científicos, iluminados y santos varones, ha sido una aproximación de lo mayor, acomodados al limitado entendimiento de la mente menor, la cual por cierto será mayor…y cuando aquello acontezca, nuevamente será el hermano menor de otro que nos hablara con fabulas y parábolas, al igual que otros ya lo hicieron en esta realidad; de tierra, fuego, aire y mar…mas en ese momento ya no los tildaremos como dioses, iluminados, ni sagrados, pues los reconoceremos como hermanos aventajados en el tiempo y el espacio, quienes han bajado en el grado, para recordar la fuente de la cual procedemos, y a la cual ciertamente retornaremos.

El fin de todo esto no es otro que darle rienda suelta a la imaginación, los sueños, la creación, salir de aquella caja condicionada, abriendo mundos y visones de alternativas variopintas, quizás nos llamen excéntricos o locos, mas si no fuera por nosotros, descendientes de Verne, Cervantes, Leonardo, Dalí y muchos otros…las cosas nunca cambiarían, los quijotes nunca existirían, esclavos de la normalidad, sirvientes de la comodidad, penitentes ilustrados por el intelecto que aceptan los hechos, sin cuestionar, sin reflexionar, porque nunca han desarrollado el arte de imaginar, ya que ignoran que es el motor de toda realidad… no hay verdad, por eso te invito a cuestionar y a cambiar a voluntad, eso que llamas realidad.





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